Tras cinco meses de reforma de los cuales tres la tienda ha estado cerrada, hoy reabre sus puertas con una imagen totalmente renovada, con mayores servicios y comodidades para sus clientes, ofreciendo un aspecto mucho más moderno y actualizado, acorde a la nueva imagen que Lidl está incorporando a sus nuevas tiendas.

 

Esta obra ha supuesto un gran esfuerzo, primero porque hemos tenido que organizar los trabajos de manera que no interfiriera en el quehacer diario de la tienda durante los primeros meses, y segundo porque hemos sustituido la antigua cubierta de hormigón y falso techo por una estructura metálica que queda vista, dándole así un aspecto más actual a la tienda.

 

Lo que más llama la atención y lo que más ha cambiado es el exterior del supermercado, con un muro cortina totalmente acristalado que ofrece unas vistas espectaculares desde el interior de la tienda, y el nuevo parking, al que se le han añadido zonas ajardinadas y parasoles en la mayoría de plazas de aparcamiento para mejorar la estancia del cliente en el supermercado.

 

 

 

En el interior, se ha renovado toda la iluminación y climatización, optando por la eficiencia energética y medioambiental. Se ha incorporado la panadería que ofrece a sus clientes pan y bollería recién horneada durante todo el día, y se ha renovado  la línea de cajas y acceso al supermercado.